Nuestras venerables

En la Federación Santa Beatriz de Silva trabajamos en tres causas de beatificación abiertas ante la Santa Sede: Madre Patrocinio, Madre Ana Alberdi y la Venerable Teresa Enríquez de Alvarado, cuyas vidas han sido un ejemplo de fidelidad al Evangelio. Los monasterios de la federación que impulsan estas causas están realizando un gran esfuerzo para que su testimonio se conozca y su fuerza espiritual siga inspirando a las generaciones presentes y futuras. Descubre más sobre las figuras espirituales de la orden.


Imagen de madre Patrocinio con su hábito concepcionista franciscano sosteniendo un libro, con una estatua de la Virgen María y el Niño Jesús al fondo.

Venerable Madre Patrocinio

Sor Patrocinio fue una de las religiosas más influyentes del siglo XIX en España. Fundó y reformó más de 18 conventos. Impulsó escuelas para niñas pobres y fue consejera espiritual de la reina Isabel II de España. Su vida estuvo marcada por los estigmas, que le dieron el sobrenombre de “La Monja de las Llagas”.

La comunidad religiosa del Monasterio de Guadalajara, tiene la dicha de custodiar los restos mortales de nuestra Madre Patrocinio y de impulsar la causa de su beatificación. Con gratitud conservan también la imagen de la Virgen del Olvido, Triunfo y Misericordias, vinculada a su experiencia espiritual y signo de su profunda devoción mariana.

Al compartir su historia, queremos invitarte a conocer mejor a esta mujer que, con sencillez y fortaleza, dejó una huella profunda en la espiritualidad concepcionista y en la vida de la Iglesia en España.

Madre María Ana Alberdi

Madre María Ana Alberdi vivió con entrega y fidelidad al carisma concepcionista, guiando durante décadas la vida de su comunidad con sencillez y firmeza. Su ejemplo de oración constante, servicio generoso y amor a la Virgen María la convirtió en referente de santidad cotidiana.

Su testimonio de santidad está en proceso de beatificación. Este reconocimiento oficial subraya la huella profunda que dejó en la Orden y en la Iglesia, invitando hoy a descubrir cómo su vida sigue inspirando a quienes buscan un camino de fe auténtica.

Madre María Alberdi con un hábito religioso azul y negro, sonriendo frente a un fondo de flores y una estatua con la inscripción 'Sagrado Corazon de Jesus en vos confío'.
Retrato de la venerable  Teresa Enríquez. Ella luce cabello largo y una diadema, vistiendo un vestido verde y un collar con una cruz, con un fondo de telas en tonos cálidos.

Venerable Teresa Enríquez de Alvarado

La figura de Teresa Enríquez de Alvarado ocupa un lugar destacado en la historia de la Orden de la Inmaculada Concepción. En 1496 impulsó el establecimiento del Monasterio de Torrijos, el primero vinculado directamente al convento de Toledo, fundado por Santa Beatriz de Silva. Gracias a su apoyo, la orden pudo consolidarse y extender su carisma, centrado en la devoción a la Eucaristía y a la Inmaculada Concepción de María.

Su compromiso no se limitó a la construcción del convento y otras instituciones: Teresa promovió una vida espiritual austera y entregada, que inspiró a las religiosas concepcionistas a vivir su vocación con mayor profundidad. La huella de su labor se percibe todavía hoy en la continuidad de la orden y en la memoria de Torrijos, donde su legado se mantiene vivo.

Conocer su papel en la expansión de la Orden de la Inmaculada Concepción es comprender cómo una mujer de su tiempo transformó la espiritualidad y la vida comunitaria de toda una región.